jueves, 24 de enero de 2013

Julio Dely no se guarda nada para Guatemala.

Julio César Dely Valdés sigue disgustado. La actuación del árbitro mexicano Roberto García Orozco mantiene indignado al estratega de la Roja. Su cara de pocos amigos lo de decía todo ayer. Se notaba a un ser invadido por la melancolía y el dolor... el dolor de haberse quedado sin semifinal y sin Copa.

A Julio se le ha visto -y hasta retratado- furioso, airado, pensativo, feliz, pero muy pocas veces se le había observado como ayer: inundado de impotencia, luchando por mantener firme la voz, herido en su orgullo propio. "No me puedo quedar callado", reiteraba una y otra vez ante la presencia de los pocos medios panameños que seguían muy de cerca los entrenamientos de la selección istmeña.

Aunque el entreno de ayer no fue como en días anteriores, cuando la Roja tenía a todos los medios de comunicación encima, incluyendo a los extranjeros... Y era entendible esta situación: Panamá ha pasado a un segundo plano, ya no peleará por la Copa, sino por un quinto lugar que le dé la clasificación a la Copa Oro.

Julio se tomó su tiempo, miró de abajo hacia arriba para volver a hablar sobre el arbitraje. Aprovechó las grabadoras y micrófonos para exigirle a los jueces que actúan en la Copa Centroamericana que sean neutrales. “¡Que no nos regalen, pero que tampoco nos quiten!”, señaló.

“No sé si hubo mano negra (en el partido ante Honduras, el martes)”, respondió cuando fue interrogado por DIAaDIA sobre el arbitraje de García Orozco, pero, acto seguido, levantó su voz de protesta ante una situación que considera “injusta”. “No me puedo quedar callado”, fueron sus palabras.

Para sorpresa de muchos, el exjugador del Málaga español sacó de la chistera una frase inesperada y que dejó atónitos a los presentes por lo que insinuaba. “Este (la Copa Centroamericana) es un torneo que es clasificatorio para la Copa Oro, y pareciera que quieren equipos que llenen estadios en este torneo, y Panamá no llena estadios en la Copa Oro”.

Dely ni siquiera dejó salir del asombro a los periodistas cuando cargó municiones rápidamente y disparó: "Es muy triste, porque pienso que los equipos deben clasificar por méritos propios a la Copa Oro y no con ayuda de nadie. Pienso que Panamá fue perjudicado notablemente (en el 1-1 ante los catrachos)”.

El “Panagol” resaltó que no sabe si la Federación Panameña de Fútbol (Fepafut), que preside Pedro Chaluja, elevará una protesta ante las autoridades de la Uncaf, aunque piensa que algo debe hacer, pero que él no se podía “quedar callado”.

“No tengo ninguna duda en el tema de los penales”, sostuvo, en clara referencia a las faltas que, según él, cometieron defensores hondureños sobre los jugadores Alberto “Negrito” Quintero y Blas Pérez.

Dely Valdés aseveró que desconoce si hay alguien que defienda a la Roja en el torneo.

“Panamá ha jugado contra Honduras y el árbitro”, dijo el dueño del banquillo del combinado nacional.

No hay mañana

Dely sabe que Panamá se encuentra obligada a vencer a Guatemala, para lo cual le ha solicitado a sus jugadores “poner mucha actitud” sobre el césped del estadio nacional de La Sabana, en San José, Costa Rica. “Mi equipo siempre la ha tenido (la actitud) y el viernes (mañana) no va a dejar de tenerla”, predijo el DT.


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